La comunidad energética Salto del Calderón de Piornal, un ejemplo de referencia en Extremadura
La Comunidad Energética del Salto del Calderón, en Piornal, se consolida como uno de los proyectos más avanzados y ambiciosos de Extremadura en materia de transición energética participativa. El pasado miércoles representantes de esta iniciativa mantuvieron un encuentro con el presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, para darles a conocer este proyecto nacido desde la propia ciudadanía y que ya se ha convertido en un referente tanto a nivel regional como nacional.
Constituida a finales de 2022, la comunidad energética cuenta ya con más de 220 socios, entre familias, pymes y el propio ayuntamiento, y persigue un objetivo claro: alcanzar la independencia energética del municipio en el horizonte de 2030. Para ello, el proyecto se articula en torno a cuatro grandes ejes: energías renovables, eficiencia energética, educación medioambiental y movilidad sostenible, bajo el lema 'Piornal, un pueblo sin humos'.
Un modelo integral
En el ámbito de las energías renovables, la comunidad ya ha puesto en marcha una planta fotovoltaica comunitaria financiada por los propios socios, que permite cubrir aproximadamente un tercio del consumo eléctrico medio de cada hogar, con un ahorro anual cercano a los 100 euros por socio. Además, está prevista la instalación de una segunda planta solar, con sistemas de almacenamiento, que ampliará la capacidad de generación y estará ubicada en cubiertas municipales.
Entre los proyectos más innovadores destaca la futura central minihidráulica de bombeo, concebida como una “batería natural” para almacenar energía aprovechando una balsa de riego existente, en colaboración con la Comunidad de Regantes. Esta iniciativa situaría a Piornal como un referente regional y nacional en almacenamiento energético sostenible.
La comunidad trabaja también activamente en la mejora de la eficiencia energética de las viviendas, impulsando proyectos piloto de rehabilitación para reducir el consumo y combatir la pobreza energética, así como en programas de educación medioambiental dirigidos tanto a población adulta como infantil. Todo ello se complementa con actuaciones en movilidad sostenible, como la instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos.
Un ejemplo replicable
Desde la Oficina de Transformación Comunitaria (OTC) de Extremadura, gestionada por la Agencia Extremeña de la Energía (AGENEX), esta iniciativa se considera un ejemplo de buena práctica y un modelo plenamente replicable en otros municipios extremeños. Por este motivo, la comunidad energética de Piornal ha participado como caso de éxito en varias de las jornadas, encuentros y actividades divulgativas organizadas por la OTC, compartiendo su experiencia con otros grupos promotores, ayuntamientos y ciudadanía interesada en impulsar proyectos similares.
La experiencia de Piornal demuestra que las comunidades energéticas no solo permiten reducir la factura energética, sino que constituyen una potente herramienta de desarrollo local, cohesión social y empoderamiento ciudadano. Su enfoque integral, que combina generación renovable, eficiencia, formación y movilidad sostenible, amplía la visión tradicional del autoconsumo y sitúa a la energía como un verdadero bien común al servicio de las personas.






